Historia del Juego
Saga: La llegada de los aventureros
Prólogo
Siglos atrás, las deidades elementales vivían pacíficamente en las tierras de Lumeria. Con el tiempo, la raza humana descubrió estas tierras y comenzó a asentarse allí.
Durante mucho tiempo, los humanos coexistieron con las deidades, algunos incluso aprendieron de ellas cómo manipular el maná y los elementos. Así fue como los humanos se iniciaron en la magia.
En búsqueda de más poder, la humanidad avariciosa engañó a las deidades para atraparlas y así arrebatar sus poderes. Con el fin de que otros no puedan acceder a las deidades, construyeron templos y otras edificaciones para ocultar las trampas selladas.
Cegados por el egoísmo, los humanos que aprendieron a controlar el maná y los elementos no transmitieron sus conocimientos a las siguientes generaciones, dejando así la sabiduría una vez compartida en tomos llenos de polvo.
Con el paso de los siglos, la civilización humana siguió expandiéndose a lo largo de las tierras de Lumeria, destruyendo la naturaleza para así ampliar sus territorios. Durante este tiempo, las deidades mantuvieron la calma, y esperaron pacientemente al día en que, de alguna manera, se quebraran las trampas selladas.
Los insensatos humanos, ignorando el hecho de que las trampas se encontraban debajo de los templos construidos por sus ancestros, los destruyeron. Esto desató la ira de las deidades que habían estado esperando pacientemente a este inevitable evento.
Olvidadas e intactas, las trampas selladas contenían el poder de las deidades que se suponía que había sido absorbido de ellas. A lo largo de un sinfín de años, las deidades acumularon la energía que no utilizaron, generando una sobrecarga que manifestaron con un incontrolable comportamiento inestable y agresivo.
Habiéndose roto las trampas selladas, las deidades recargadas de poder desataron sus poderes elementales e invadieron las tierras en las que habían vivido tranquilamente en el pasado.
Dominados por el miedo, los humanos huyeron a la isla remota de Ciliora y se escondieron, esperando que con el tiempo las deidades se calmen. Pero no ocurrió así, el exorbitante poder de las deidades afectó a las criaturas que vivían en Ciliora volviéndolas más agresivas, y haciendo que ataquen a los humanos refugiados en la isla, agregando así otra capa al caos de su situación crítica.
En un intento desesperado por preservar su raza, los humanos recurrieron a los antiguos tomos para usar magia prohibida de convocación y así traer poderosos seres de otras dimensiones con aptitudes extraordinarias con la esperanza de que ellos pudieran salvarlos de la extinción.
La magia prohibida que usaron los inexpertos humanos creó un portal permanente que no pudo cerrarse. Curiosamente, las entidades que salieron del portal se veían similares a aquellos que usaron la magia.
En la actualidad, seres de otras dimensiones están entrando a las tierras de Lumeria a través del portal, se hacen llamar Aventureros.